Ofimática
Alternativas a Microsoft Office: cuál te sirve de verdad y cuál no
Las alternativas gratuitas a Microsoft Office comparadas de verdad: LibreOffice, OnlyOffice, WPS y Office en el navegador, con lo que hace bien y mal cada una.

Casi todo el mundo que busca una alternativa a Office quiere lo mismo: abrir un .docx que le han mandado, editarlo y devolverlo sin que se descoloque nada. Esa es la prueba de fuego, y no todas la pasan igual de bien. Aquí están las que valen, con sus pegas dichas por delante.
La respuesta corta
- Para la mayoría, LibreOffice. Es gratis del todo, funciona sin internet, no pide cuenta y hace todo lo que necesita alguien normal.
- Si te pasan documentos ajenos con formatos complicados, OnlyOffice. Es la que mejor respeta los ficheros de Microsoft.
- Si solo necesitas abrir algo puntualmente, Office en el navegador. Es de Microsoft, es gratis con una cuenta y es el Word de verdad, aunque recortado.
- Y si al final quieres el Office completo de escritorio, esa es otra conversación: qué compras con una clave de Office 2024.
Comparadas de un vistazo
Lo que hace cada una
| LibreOffice | OnlyOffice | WPS | Office web | |
|---|---|---|---|---|
| Gratis y sin anuncios | Sí | Sí | No | Sí |
| Funciona sin internet | Sí | Sí | Sí | No |
| Abre y guarda .docx y .xlsx | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Respeta formatos complicados | No | Sí | Sí | Sí |
| Sin cuenta obligatoria | Sí | Sí | No | No |
| Código abierto | Sí | Sí | No | No |
| Editar a la vez con otros | No | Sí | Sí | Sí |
LibreOffice
La más completa de las gratuitas y la que recomiendo por defecto. Viene de The Document Foundation, es software libre y se descarga desde libreoffice.org, que es su web oficial. Trae Writer, Calc, Impress, Base y Draw, o sea el equivalente a Word, Excel, PowerPoint, Access y algo parecido a Publisher.
A favor: no cuesta nada, no tiene anuncios ni versión de pago escondida, no te pide cuenta, funciona sin internet y guarda en los formatos de Microsoft sin problema.
En contra: el aspecto es más anticuado y cuesta un rato encontrar las cosas si vienes de la cinta de opciones de Office. Y con documentos complejos ajenos (plantillas corporativas, Word con muchos estilos, Excel con macros) es donde más se le nota: puede descolocar márgenes o no ejecutar una macro. Para lo que escribes tú, ni te enteras.
OnlyOffice
La que mejor respeta los ficheros de Microsoft, y con diferencia. Su editor de escritorio es gratuito y se descarga desde onlyoffice.com. La interfaz es prácticamente la de Office, así que el salto no duele.
A favor: compatibilidad con .docx, .xlsx y .pptx muy superior a la del resto, y permite trabajar varias personas sobre el mismo documento.
En contra: la versión gratuita es el editor de escritorio; las funciones de colaboración en servidor propio y algunos extras van por pago. Y la comunidad detrás es más pequeña que la de LibreOffice, así que hay menos plantillas y menos ayuda en español.
WPS Office
Es la que más se parece a Microsoft Office por fuera, hasta el punto de que mucha gente no nota el cambio. La desarrolla Kingsoft y se descarga desde wps.com.
A favor: clavada a Office visualmente y muy ligera. Buena compatibilidad de formatos.
En contra: aquí es donde hay que leer la letra pequeña. No es software libre, la versión gratuita muestra anuncios y empuja a la de pago, y te pide una cuenta para varias cosas. Si te importa dónde acaban tus documentos, revisa antes su política de privacidad.
Office en el navegador
La opción que menos gente conoce: Microsoft regala Word, Excel y PowerPoint en versión web. Entras en microsoft365.com, inicias sesión con una cuenta de Microsoft gratuita y ahí están, en el navegador.
A favor: es Office de verdad, hecho por Microsoft, así que un .docx se abre exactamente como debe. Gratis y sin instalar nada.
En contra: necesitas internet y una cuenta, y son versiones recortadas: faltan funciones avanzadas de Excel, macros, combinación de correspondencia y bastantes opciones de maquetación. Para leer, retocar y devolver un documento va sobrada; para trabajar a diario, se queda corta.
Una que conviene evitar: Apache OpenOffice
Sale mucho al buscar y arrastra fama de los tiempos en que era la referencia, pero hoy no es buena idea. El proyecto lleva años prácticamente parado y, sobre todo, no guarda en .docx: solo abre esos ficheros, y para devolverlos tienes que exportarlos a un formato antiguo. Si has llegado hasta él buscando alternativas, lo que quieres es LibreOffice, que nació justamente de ahí y sí está vivo.
Preguntas frecuentes
¿Es legal usarlas?
Completamente. LibreOffice y OnlyOffice son software libre, y las otras dos tienen versión gratuita ofrecida por sus propios fabricantes. Nada de esto es una copia de Office ni un parche: son programas distintos que leen los mismos ficheros.
¿Puedo abrir los archivos que me manda alguien con Office?
Sí, las cuatro abren .docx, .xlsx y .pptx. Lo que cambia es cuánto respetan el formato cuando el documento es complicado. Si mandas y recibes plantillas de empresa a diario, prueba primero con un documento real antes de comprometerte.
¿Y para trabajar, valen?
Para escribir, hacer cuentas y presentaciones, sí. Donde suelen fallar es en lo que no se ve: macros de Excel, complementos concretos y documentos con maquetación milimétrica. Si tu trabajo depende de alguna de esas tres cosas, sale más barato pagar una vez por Office que perder una tarde peleando.
¿Entonces cuándo compensa comprar Office?
Cuando necesitas compatibilidad perfecta, Access, o macros que tienen que funcionar sí o sí. En la guía de claves de Office 2024 explico qué estás comprando exactamente y en qué se diferencia del pago por suscripción.

